La Desmotivación de los Trabajadores Culiacan SI

El momento de crisis que vivimos provoca un gran desánimo en muchos trabajadores, que por un lado ven cómo se cierne sobre ellos la amenaza del desempleo, mientras que por otro se ven obligados a realizar multitud de tareas ingratas, elaboración y reelaboración de informes, previsiones de tesorería cambiantes a cada minuto...

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La Desmotivación de los Trabajadores

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Tareas que de no encontrarnos en la situación actual, que produce un gran nerviosismo, una gran tensión en los directivos, no se realizarían. Es lo que en otro artículo llamé empresas zombis.

Los directivos se enfrentan por tanto a un grave problema, ya que por una parte hay que afrontar de la mejor manera esta situación, y por otra parte el personal puede estar desmotivado.

Muchos libros sobre liderazgo nos plantean la figura del líder motivador al estilo Braveheart. Quien haya visto la película, recordará a Mel Gibson en el papel de William Wallace, el plebeyo que consigue reunir a los escoceses para plantar cara a los ingleses, consiguiendo que estén dispuestos a morir por su libertad. Esta pauta se identificaría con el estilo de liderazgo transformador.
Como ponerse la falda escocesa y liderar al ejército no es fácil de hacer, muchos directivos prefieren el liderazgo transaccional, que explicado de manera sencilla viene a ser parecido al modelo del palo y la zanahoria: se premia al que lo hace bien y se castiga al que lo hace mal.

Parece sencillo, ¿no? Pues no lo es.

Como dice Nigel Nicholson, profesor de Comportamiento Organizacional en la London Business School, también en el caso de los empleados que plantean problemas se cumple la famosa regla 80-20 de Pareto: los empleados más intratables ocupan la mayor parte del tiempo y de la energía de los directivos. Y lo malo es que a pesar de ello, los jefes no suelen conseguir motivar a estos empleados. ¿Por qué no lo logran?

Porque no se han dado cuenta que la verdadera motivación procede del interior del individuo. Por eso, normalmente tratan de convencer al empleado con argumentos racionales, y aunque consigan que éste les dé la razón, probablemente en su fuero interno esté pensando otra cosa. Es muy difícil conseguir que alguien se motive apelando a estos argumentos racionales.

Por ejemplo, podemos razonar con Alberto acerca de por qué no da golpe en el trabajo, qué le impide rendir más, o amenazarle en caso de que no cambie su actitud. Sin embargo, el mismo Alberto que en el trabajo no pega palo tiene una estupenda colección de bonsáis a la que dedica horas cuando llega a casa.

Es que eso es un hobby, me puede decir alguien. Sí, claro, y un trabajo, al cual Alfredo dedica horas sin importarle lo más mínimo, con gusto. Porque lo siente dentro, está motivado interiormente.

Desde este punto de vista, la técnica para conseguir motivar a los empleados se parecería a la utilizada en el judo, en el cual se utiliza la energía de la otra persona para moverla, en vez de tratar de razonar los argumentos con el trabajador, o simplemente imponerlos a través de una orden, tratar de que sean los empleados los que aporten las soluciones.

Para ello, hay que tratar de conocer cuáles son las razones por las cuales el trabajador está desmotivado (¡ojo, incluso podría ser el propio jefe!!), hablando con él y con otras personas con las que tenga relación. Estas charlas informales pueden aportar mucha información.

En muchas ocasiones, si el empleado percibe que se preocupan por él sinceramente, ya es un elemento motivador, que puede extenderse también a sus compañeros, al notar éstos que en la empresa se trata a los empleados como personas, y no como simples recursos humanos.
También pueden servir para fijar objetivos distintos de manera conjunta entre jefe y empleado (de manera que éste se sienta más implicado), o incluso para reestructurar algunas funciones en la empresa (por ejemplo, puede haber un vendedor que esté descontento porque realiza demasiadas tareas administrativas).

Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com - http://www.articuloz.com/negocios-articulos/la-desmotivacion-de-los-trabajadores-961533.html

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